Por Oliver.
Estaba relajado, aunque a medias, porque Charlotte estaba en el club, pero sabía que mi suegro no se hallaba en el club, entonces no tenía porqué escapar o poner alguna excusa para no ir a la confitería.
Cuando llegué, me tomé el trabajo de estacionar mi auto en el sector más lejano a las ventanas de la confitería.
Mi hermana me sonrió cuando me vio llegar.
-¿Dónde estacionaste?
Debe haber visto a Charlotte en la confitería.
-Ya sabes, más cerca de la salida que da a la avenida.
No