Por Charlotte
Alondra estaba hablando con “mi doctor”, según ella le gustaba el amigo, aunque ese tipo estaba mirando su teléfono y al parecer la ignoraba como a mi me ignoraba el hombre que me besó como quiso en el estacionamiento.
De repente no los vi más y unos segundos después tenía delante mío a un hombre furioso como nunca, con mi tapado abierto, ordenándome que me lo pusiera.
Estaba a punto de mandarlo al diablo, cuando miré me reflejo en un espejo.
Mis pechos parecían estar desnudos, es