Llegué a casa, hablé brevemente con mis padres y me acurruqué en mi piso, durmiendo toda la noche.
No me sorprendió despertarme y ver la noticia de la exitosa operación de Ana en las publicaciones de Facebook.
Le di a like, pues me alegré de corazón por ella.
Solo le di dos bocados al desayuno cuando Alejandro llamó a la puerta.
Mis padres me compraron la casa del piso superior de su casa y los hermanos Campos vivían a mi lado.
En cuanto Alejandro llamó al timbre, Cecilia también lo oyó.
Una con