La primavera vestía la Ciudad de México con un esplendor vibrante. Las flores moradas de las Jacarandas de Reforma, en su máximo apogeo, llenaban el aire con su fragancia dulce, mientras el sol acariciaba la ciudad con un calor suave y reconfortante. Aquella tarde, habíamos organizado una salida entre amigos; era una de esas ocasiones en las que el tiempo parecía detenerse, dejando solo risas, conversaciones y el placer de compartir momentos.
Tú, como siempre, eras el alma del grupo. Tu risa re