El reloj avanzaba con una precisión implacable, marcando los minutos que me separaban del momento en que volvería a verlo. Jacobo.
Media hora antes de la salida, me dirigí con rapidez al tocador, mi corazón latiendo con un ritmo acelerado, una mezcla de emoción y ansiedad recorriéndome de pies a cabeza. Frente al espejo, tomé una bocanada de aire y con manos expertas, aunque algo temblorosas, retoqué mi maquillaje con sumo cuidado. Tenía que verme perfecta para él. Quería que notara cada pequeñ