El silencio en la habitación se rompió con la suave voz de la madre del príncipe Patrick, quien se acercó a él con una ternura inusual.
Ella, ahora mostraba una faceta más cálida, algo que raramente veía. Me retiré de la habitación lo más rápido que pude, pero no pude evitar escuchar su conversación antes de cerrar la puerta detrás de mí.
—Patrick —su voz era suave, casi maternal—, los maestres tienen buenas noticias. Parece que están viendo ciertos avances en tus piernas. Cada vez que las mu