Jun se despertó sintiéndose incómodo—abrió los ojos lentamente, adaptándose a la luz de la mañana o quizás de la tarde—no estaba seguro de la hora o incluso el día que era.
Estaba desnudo, debajo de una cómoda manta y en una inmensa cama que ya reconocía—era la habitación de Brendan.
No recordaba en que momento se habían movido, pero debido al desastre en el que se encontraba la alcoba, probablemente no era reciente.
Sintió un grande y fuerte cuerpo presionado contra su espalda, y una respira