El sol reflejaba las sombras de los altos pinos, mientras que las flores y los cerezos florecían hermosamente.
Jun se había escabullido de sus padres y se encontraba en la parte trasera de la mansión. Era un lugar donde apilaban las pertenencias que consideraban inservibles. Había un piano y muebles distribuidos por el lugar, al igual que lámparas y otros objetos de valor.
Jun se sentó en el amplio ventanal con un cuaderno y lápiz en sus manos. Ni siquiera su nana sabía exactamente donde esta