Mundo ficciónIniciar sesiónNara no deseaba enamorarse. Quería pagar las deudas derivadas del accidente de su padre. ¿Rodrigo? Tampoco quería enamorarse; quería llevar a su empresa a las ligas mayores internacionales. Sin embargo, sus vidas se ven cruzadas cuando Nara una dulce chica, busca empleo para poder saldar dichas deudas con un hombre temible siempre hemos visto en las novelas de la TV la chica marginada adoptada que cayó en una familia pobre, humilde pero que le enseñaron valores especiales que la destacan de los demás. No es el caso de Nara. Nara ha probado las mieles de una vida acomodada quizá en algún punto privilegiada pero que, ahora de pronto lo ha perdido todo a causa del incidente con su padre... ¿Qué es peor?, ¿Nunca haber tenido esos lujos o haberlos tenidos y verse sumida en las deudas? Mientras Nara decide superarse a sí misma y saldar las deudas el magnate y empresario está dispuesto a conocer a la chica de carácter amable aunque decidido. Sin saber a dónde los puede llevar una graciosa confusión, esta es la historia de dos personas que deberán trabajar juntos si es que en verdad se quieren tanto como profesan. Playlist disponible en: Spotify y YouTube Intagram: elennangel_books Wattpad: LennAngel
Leer másSaint Joseph, noviembre 2021
Ella entró a la oficina caminando como una reina, él pensó que si se pudiera abrir el techo para ver el cielo cantarían los mismísimos ángeles haciendo gala de su majestuosidad, le sonrió discretamente y dejó su bolso en una de las sillas antes de sentarse y cruzar las piernas en cámara lenta, tenía un vestido blanco hecho a medida, sin duda de un diseñador famoso, el corte era bastante decente pero muy provocativo, dejaba a la vista gran parte de sus exuberantes piernas pero lo demás quedaba a la imaginación, respiro hondo en un intento fallido de calmar la excitación que le producía cada movimiento de la mujer, que más bien parecía salida de un catálogo de novias perfectas que de un anuncio del periódico, se preguntaba por qué una dama como ella se dedicaría a semejante oficio, sin duda podría tener al hombre que quisiera, miró su rostro esculpido, sus labios carnosos, los ojos cautivadores, la piel perfectamente bronceada que relucía bajo la luces, sintió un impulso animal, quería tocarla, bajó la mirada por su clavícula hasta su busto generoso apenas visible a través de un escote poco profundo, sin duda era una profesional pensó, sabía cómo cautivar a los hombres, incentivar con sus atributos mostrando solo lo necesario para llamar la atención sin ser vulgar, ella levantó la vista, reposó ambos brazos cruzándolos en una pierna y le miró fijamente antes de decir:
- Aquí me tiene a su servicio señor Black
Capítulo 24. Negocios Canción: Teoremas, etc. – José Madero Durante todo el transcurso de la noche, ambos durmieron tan plácidamente que, cuando el sol comenzó a asomarse, ninguno se molestó. Rodrigo había despertado hacía ya media hora como de costumbre, pero se sentía tan en paz que no le molestaba estar ahí acostado junto a Nara. La chica se cubría del sol con el cuerpo de su novio, Rodrigo la veía con ternura: Era una dulce y amable chica, muy educada y atenta, al mismo tiempo sabía cómo imponerse, no dejarse intimidar y claro, era otra cuando estaban en la cama. Conocer todas sus fases era ahora su misión. Había pasado ya mucho tiempo desde que había intentado entablar una relación seria, las fiestas, el compromiso del trabajo y estar todos los días al pie del cañón para hacer nuevas estrategias de venta, nuevos productos, abrir fronteras…. Era mucho para él, pero ahora tenía la convicción de que podía
Capítulo 23. Hogareña PARTE 3/3 Canción: Afterglow – Sleeping Wolf Rodrigo la había levantado. Nara no se había dado cuenta, pero se había aferrado a su novio como si fuera un oso de peluche. Rodrigo veía su reloj amenazándolo con empezar a sonar para que se levantaran los dos y fueran a trabajar, último día. Después podrían irse juntos a cuidar esa casa, ambos llevando sus respectivos deberes, ah que bueno era sentirse como si fueras a tener vacaciones. —Nara…—. La llamó despacio, escuchaba la ligera respiración de su novia. Había tenido una pesadilla en la que comenzó a quejarse apenas emitiendo sonidos. Rodrigo recordaba esas noches en vela, cuando recién comenzaba a funcionar Genética, tantos pendientes, la incertidumbre de saber si lo iba a lograr o no… Todo agitándose en su cabeza por las noches. No sabía qué hacer entre más pesado se ponía el camino únicamente avanzaba pues sabía que el camino y
Capítulo 22. Hogareña Parte IICanción: Stuck with me – The Neighbourhood*Flashback*El auto iba a una velocidad impresionante, pese a que Nara no quería ir de campamento con su novio y los demás, había accedido, porque claro ¿Cuándo le había podido decir que no?—Vas muy rápido—. Dijo ella aferrándose a la puerta de copiloto. La música era muy estruendosa, posiblemente no la había escuchado. Lo que podría ser una agradable vista al bosque con sus frondosos árboles y un atardecer ligeramente rosado, se veían opacados y tomaba ese color rosado como de peligro—. Vas muy rápido.Repitió, ya se sentía algo angustiada por las vueltas y curvas. Sus padres desde luego ya no apoyaban esa relación, pero no decían nada, ¿C&
Capítulo 21. Hogareña PARTE III Canción: Alive – Arrows to Athens. Rodrigo estaba más emocionado que nunca, Nara había dicho a su familia que iría a cuidar la casa desde esa semana, no como en realidad habían dicho, todo con el pretexto de pasar los siguientes cuatro días con su novio en su departamento. Esta vez no tendría que ir a su casa a dejarla, sino a su departamento. La chica había llegado con una maleta bastante grande para ser ella, había notado que su chica cargaba bastantes cosas en sus bolsos y eso incluía libros también, la había dejado debajo de su escritorio. Nara admiraba el narciso blanco que estaba en su florero, vaya que se estaba esforzando con las flores, se preguntó si había pedido una lista de flores para llevarle y si era así, cuánto le costaba llevar todas esas únicas flores hasta su oficina. El señor canoso (apodo que por siempre recordaría y que mencionaba en vez de un nom
Capítulo 20. Anochecer —¿Segura que puedes hacerlo?—. Nara baja hacia el carro de Rodrigo, de la mano de Rodrigo. Llevaba él su bolso y una carpeta que ella había decidido llevar a casa para trabajar más, se esmeraba mucho, Rodrigo supuso que su primer sueldo con todos esos estímulos había tenido su resultado y la admiraba tanto que a veces bajaba a su oficina sólo para verla trabajar ella podía pasar horas con calculadora en mano y tecleando que no lo vería, no hasta que acabara sus deberes—. Si no puedes lo entiendo, busco a otra persona Naris. Era una amiga suya, no escuchaba su conversación puesto que con el control estaba poniendo en marcha su auto, sin ruido alguno, amaba su automóvil híbrido, tan silencioso y elegante perfecto para el trabajo y usaba otra clase de autos para sus viajes o para los eventos a los que iba. —Claro que puedo, sólo aviso a casa ¿Vale?—. Dice ella sentándose en el asiento del copiloto, estiró la mano para recibir su bolso y su carpeta, trabajaría has
Capítulo 19. Reconocimiento Rodrigo tenía una pila de papeles por autorizar a un lado, mientras tecleaba en su computadora, su puerta se abrió. —Arturo, tengo muchas cosas que hacer, te lo dije, podemos comer luego—. Dijo frotándose la frente, uno de los cálculos de la empresa había salido mal, se acomodó la corbata sin mirar a quien pasaba a su oficina. —Hoy quise venir a comer, podemos invitar a Nara. Deja eso compadre, hay muchas cosas que pueden esperar—. Menciona Arturo sentándose frente a él, había manejado una hora para venir a ver a su amigo, sabía que quería hablar del periódico—. ¿Por qué ocultaste a Nara de los periódicos? Sí sé que lo de la vida privada y fuera de chismes, pero… ¿Se lo comentaste? —No. Pero créeme, Nara no desea que la lastimen con críticas o que ya no pueda salir de su casa sin recibir miles de flashes directo a los ojos. Se lo comentaré por la tarde que la lleve a casa, tiene tanto trabajo como
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