Capítulo 28. La imposición del Alfa.
Inmediatamente llueve a cantaros en el bosque, el cielo se oscurece, así como la mente del confundido Alex. Se sienta a un costado de su cabaña a contemplar la lluvia, de pronto llegan los chicos en sus caballos a toda velocidad para ocultarse de la tormenta, él se acerca a ayudarlos a guardar los animales, las gotas de lluvia caen en su rostro y se posicionan en sus pestañas y sus profundos ojos grises, se oscurecen de inmediato, en su cabeza rondan los recuerdos de los momentos vividos con Emm