Llego a casa totalmente desconsolada por mi conversación con Taylor y lo primero que hago es llamar a Stephanie para contarle parte de mi dilema. En menos de un segundo se aparece en mi casa con un tarro gigante de helado de chocolate en una mano y una cubeta de pollo frito en la otra.
—¡Pijamada! —Es lo primero que dice en cuanto abro la puerta.
—Cariño, eso es para mí —James camina hacia ella con la intención de tomar una pieza de pollo pero aleja la cubeta de él en un movimiento.
—No toqu