—Confía en él, confía en él. —Es lo que me digo a mi misma mientras doy vueltas de un lado a otro en el apartamento de Taylor.
«Hace cinco minutos que se fue y ya me estoy volviendo literalmente loca. Taylor me prometió que solo sería una cena inofensiva, pero estoy segura de que esa fulana hará lo que sea para metérsele por los ojos.»
Me detengo por un momento y pienso, «¿será que esto es mi culpa? Digo, él claramente no quería participar en la subasta y hasta me hizo señas para que dijera que