La verdad de mi pasado.
Desperté cerca de la tarde, confundida por el tiempo transcurrido en mi sueño. Los rayos de sol se filtraban débilmente por las cortinas, revelando mi desorientación. Jaqueline, mi prima, apareció preocupada. Su rostro reflejaba inquietud al ver mi palidez. Con manos expertas, me ayudó a arreglarme, aplicando maquillaje ligero para ocultar mi aspecto fatigado. Me sentía agradecida por su apoyo, sabiendo que no quería alarmar a Damon, quien llegaría pronto. Mientras esperaba, sentía nerviosismo