Fleure
El día comienza en el tumulto habitual de la oficina: llamadas, bocetos, maquetas, ecos de voces mezclados con los zumbidos de las computadoras.
Intento sumergirme en mis planos, pero cada vez que trazo una línea recta, mi mente divaga.
Hacia él.
Aaron.
El recuerdo de esta mañana regresa en oleadas, el vapor, la caída, nuestras risas.
Y esa mirada… esa mirada que me hizo perder toda noción de la realidad.
Sacudo la cabeza y me concentro en la mesa luminosa. Mi lápiz se desliza so