Mundo ficciónIniciar sesiónLa persona que inventó la epidural debería tener una estatua con una plaquita.
Después de dieciocho horas, por fin le vi la carita. Tan redondita y perfecta como me había imaginado. La tengo entre mis brazos, dormidita y tranquila. Ahora es cuando te das cuenta de que todos los dolores merecen la pena.
La familia de Ian al completo aparece por la puerta, junto con Dorotea y Max. Traen flores, bombones y un par de peluches gigantes que no sé donde voy







