Mundo de ficçãoIniciar sessãoLas calles pasan a nuestro lado como manchas borrosas. Ian está totalmente descontrolado, dudo que sea capaz siquiera de razonar, no quita la mirada de la carretera ni un momento.
-No corras tanto, por favor - me sujeto con más fuerza al salpicadero.
No me hace ni caso, es como si no existiera nada más que él y su rabia.
-Yo no sabía que era tu hermano - continúa a la misma velocidad. Temo que en cualquier momento nos salgamos de la carretera - ni siquiera sabía que te







