Ahora que ya sabíamos cómo había surgido la reunión entre madre e hija, la cual había ido maravillosamente, ahora nos quedaba saber cómo sería la relación del día de hoy entre Guillermo y su suegro, quienes también habían decidido seguir el mismo camino en vestuarios aquellos hombres, donde se permitían colocar ambos unos pantalones de vestir en tono melocotón, acompañado de una camisa en color blanco, zapatos en color café obscuro, cabello buen peinado con gel, rostros limpios y perfectos junt