Capítulo 25.
Pasó una semana, hice otras dos sesiones: Una en las vías del tren y la otra en la peatonal más importante de mi pequeña ciudad, la cual era bastante concurrida en todos los horarios. Canté tres noches en bares y eso me hacía sentir tan rara: Pues en cada una de estas exhibiciones yo no era anunciada sino que proporcionaba un show sorpresa, para personas que no conocía, personas que no sabía si les gustaría lo que yo iba a hacer.
Para mi fortuna siempre había recibido una respuesta más pos