Samuel
Vi a esa linda Cachetona ingresar a la playa, aún no terminaba de perdonarme, pero al menos ya podía abrazarla, besarla y hablarle. Era consciente de cómo me estaba jodiendo Gabriela, no tenía idea en qué momento pasó, pero solo deseaba acostarme, hablar, salir, escucharle la voz por celular. Cómo dirían mis hermanos. Estaba jodido.
—Ernesto, ¿todo está listo para las diez de la noche?
—Todo en perfecto orden, a las seis inician las apuestas de los pilotos inscritos, ya programé la inscr