Desconocido:
Aire vibrante, sonido latente, pasos furtivos y miradas lacerantes. Así mismo era ella, desde la lejanía la observaba, ni en cuenta de que yo la miraba, jamás se percataba de mi presencia o astucia, pero la tenía en la mira, ella era mi objetivo, mi único y principal objetivo.
Sus malditos labios púrpura eran mi única perdición y caí, ante ella y por esa mujer, un pecado vivo, uno que te puede traicionar y llevar al mismo abismo si así se lo propone.
Su convicción es enorme, su d