Mundo ficciónIniciar sesiónDoy vueltas por la habitación con las manos en la cabeza. Me siento en la cama, camino hasta el baño y de nuevo a la cama, en un círculo infinito de movimientos desesperados. Pol me observa en silencio desde la puerta, está cruzado de manos y trae el ceño fruncido.
Después de que aquel hombre nos dijo a Pol y a mí que estábamos asignados para aquella extraña expedición, penas pude dirigirle un par de mi







