Mundo ficciónIniciar sesión—¿Por qué sigues con ella?
—Lo merezco.
—No, no es así, Darío. Nadie merece estar al lado de una mentirosa.
—¿Y tú cómo sabes lo que merezco? Ni siquiera me conoces, Verónica.
—No necesito conocerte para darme cuenta. Solo mírate, se te cambia el semblante cada que hablamos de ella.







