Mundo ficciónIniciar sesión—Tenemos que cuidarnos de María.
—¿María?
—La de Mauricio.
—¿Qué con ella?
—No lo sé, y eso es lo que me inquieta.
Santana endulza su café mientras me obsequia una mirada imponente. Es su nueva forma de calmarse los nervios.
—Ya casi termino el libro. Hay algunas cosas que quiero preguntarte.







