La calle Worgidd estaba más concurrida ese lunes por la mañana. Siempre era una calle animada, pero ese día se sentía una energía especial en el ambiente. La calle Worgidd era el corazón del distrito de negocios de Carminton. Todo lo importante sucedía ahí.
Al lado de la calle Worgidd se encontraba la Avenida Wyndham, una vía que sostenía el peso de todo el imperio Wyndham. Cada una de las empresas de la familia tenía una oficina en esa avenida, desde la división de moda y la de bienes raíces hasta la institución financiera. En el centro de todo se erigía la oficina central Wyndham, donde Gabriel trabajaba como Director General.
Entre las muchas estructuras imponentes de la avenida, el edificio de Casa Wyndham destacaba por su altura y diseño. Mientras la camioneta de lujo disminuía la velocidad frente a él, Isla se acercó a la ventana y miró con los ojos muy abiertos. Una gigantesca pantalla digital cubría un lado del edificio, proyectando videos e imágenes de las modelos estelares de