Thomas, continuó explicando a Miguel, ese cúmulo de sentimientos y emociones que Helena fue despertando en él, como apoderándose de su voluntad, su corazón, su mente. Muchas veces, sintió que ella lo dominaba y por eso, no permitiría que conociera sus sentimientos:
—De ahí, fui perdiendo el control de la situación y como bien me decía ella, me fui convirtiendo en un autentico animal y patán... —expresó arrepentido, pasando sus dos manos por sus cabellos.
»Sobre todo, cuando observaba como papá