Helena salió de la habitación de sus padres, luego de aclarar con ellos, lo que ocurría entre ella y Thomas. Bajaron al comedor, donde los esperaba Maite, quien acercándose muy amablemente y deseándoles un excelente día les preguntó ¿si deseaban desayunar algo en particular? Mencionándoles lo que había para el desayuno ese día.
—Gracias Maite, nos parece perfecto lo que nos ofreces, solo que esperaremos al señor Thomas, para desayunar con él —respondió Helena.
—Muy bien señora Helena. Con su p