Helena se instaló con sus padres en la hacienda, en las habitaciones que fueron asignadas por él. Al ingresar a la suya, de inmediato reconoció el olor de Thomas, su fragancia, sus cosas, resultando todo embriagante para ella y para todos sus sentidos.
Antes de acostarse, ella llamó a Elizabeth para informarle que por ahora no podía salir a la cabaña, estaba hospedada en la hacienda junto a sus padres, luego iría y personalmente le explicaría lo que estaba ocurriendo, pero, necesitaba le avise