Capítulo 31 Ladrón.
ALEXANDER:
Poder tenerla de esta manera me hace alucinar, es más de lo que hubiera soñado. Pero un ruido llama mi atención, abrí mis ojos para ver pasar a uno de mis guardaespaldas, por lo que tengo que terminar este beso, muy a mi pesar.
— Tus ojos me dicen lo que tú boca se niega a admitir.
— Alexander...
— Tranquila, sé que esto llevará tiempo.
— ¿Esto?
— Que reconozcas que me amas.
— Eres... eres realmente arrogante. — La dejo en el piso y se da vuelta muy enfadada por mi afirmación, la ve