Los nobles Kuranies no salían de su ensimismamiento. Aquella mañana había sido bizarra para todos, mucho más para las mujeres del pabellón, quienes habían sido honradas y elevadas de la forma más inesperada.
—Muchos de ustedes piensan que me he tornado débil.- la voz de Alessios era un silbido cargado de burla.- Muchos creen que el haber tomado para mí tantas esposas ha ablandado mi corazón. Incluso, en los momentos más negros de nuestra historia reciente cuando parecía no haber esperanza y muc