XXX. No me merezco ser parte de tu vida
Punto de vista de Alan:
Después de que estuve más o menos recuperado, fui dado de alta del hospital. A pesar de que quedaron pendientes unos chequeos que tenía que hacerme para el seguimiento de la conmoción, pude liberarme al fin de ese cuarto hospitalario que, por muy VIP que fuera, me tenía completamente sofocado.
Con el cabestrillo aún seguía, pero supuestamente solo por si acaso, porque ya había pasado el tiempo aproximado, de usar este artefacto que no me dejaba ni rascarme la conciencia