Me había levantado antes que ella y me encontraba sentado en la silla, entretenido jugando con mi celular.
Le sonreí con alegría y dije: —Cuñada, de verdad te pasaste con el alcohol. Tu celular sonó varias veces y ni siquiera lo notaste.
—¿Quién me llamó?
—Fue Luna. Yo contesté por ti. Luna tiene una amiga, Paula, que llegó a su casa antes de que saliéramos.
—Hace un rato, Luna te llamó para decirte que no prepares la cena esta noche, que mejor salgamos todos a cenar fuera.
Ella me miró y pregun