—Yo... yo no voy a seguir viendo esto, me voy al baño.
Luna realmente no podía seguir mirando lo que Paula le mostraba. Ese chat de grupo era claramente para mayores de 18 años.
Su rostro estaba tan rojo que parecía un tomate, avergonzada por completo. Apenas podía levantar la vista de lo sonrojada que estaba, como si su cara ardiera.
Paula, aprovechando que Luna estaba distraída, de repente le arrebató el teléfono.
—¡Paula, no lo hagas!
—¡Aaaaahhhh…!
Luna rápidamente se cubrió la cara con las m