Pensar que había pasado dos noches seguidas teniendo sexo apasionado con una mujer desconocida me emocionaba bastante.
Además, la mujer tenía un aspecto físico y una figura impactante, lo que hizo que la experiencia fuera algo increíble.
Escondí mi celular debajo de la mesa y le respondí: —Si tienes alguna necesidad fisiológica, estaré encantado de acompañarte.
Ana: —Esta noche quiero cambiar de lugar para hacer el amor.
Yo: —¿Dónde quieres hacerlo?
Ana: —En tu casa.
—¡Puf!
Solté un repentino pe