Era Emma.
¿Y estos dos todavía siguen en contacto?
Mario me miró y, apresurado, corrió hacia ella: —¿Emma, qué pasa?
—¿Qué te pasó en la cara?
Emma, llorando, respondió: —No es nada, me caí por accidente.
—Vine a contarte que he decidido hacer una pausa en mis estudios. Mañana regresaré a mi casa.
—¿Qué está pasando? ¿Por qué vas a dejar los estudios? ¿Es por lo que mi esposa hizo de nuevo en tu universidad? ¿Verdad?
Emma lo replico con mal gusto: —No, no tiene nada que ver con ella, fue culpa