—¿Una casa? ¿Un auto? ¿O una vida sin preocupaciones? Lo más probable es que ni siquiera puedas mantenerte a ti mismo. Canallas como tú no deberían casarse, y mucho menos venir a arruinar la vida de las mujeres.
Las palabras de Alicia me atravesaron con toda su rabia contenida en estas, dejándome con una sensación de impotencia y rabia contenida.
Ser pobre no era mi culpa.
Pero por la forma en que ella lo decía, parecía como si la pobreza fuera un delito, como si por no tener dinero estuviera co