Despues de escuchar lo que dijo, no pude evitar dirigir mi mirada hacia sus senos sin ningún tipo de vergüenza.
No podía evitarlo, si ella ya había sido tan directa, no podía quedarme con la actitud de alguien que se ve tímido. Parecería que no era lo suficientemente hombre.
La miré con seriedad, intentando analizar con los ojos: —Parece que es una copa B, pero debería ser una copa C.… ah.
—Esa es una buena manera… debo admitir, eres impresionante,— respondí con una sonrisa, aunque lo que en rea