—Claro que sí. — El gerente Cruz seguía sonriendo y me dio una respuesta afirmativa con total confianza.
Yo seguía bastante confundido, casi me parecía que se había equivocado de persona.
Sin embargo, no dije ni una sola palabra.
Si se había confundido, pues que así fuera, lo aceptaba en silencio.
Total, no iba a quedarme mucho tiempo en ese lugar, y cuando él se diera cuenta, probablemente ya me habría ido.
—Bueno, entonces, disfruten de su tiempo, no los interrumpiré más.— El gerente Cruz se d