Al Principio, lo que me sorprendió es que Luna me parecía una persona muy suave, y muy tímida, y pensé que de seguro no sería el tipo de persona que visitaría un lugar como este.
Sin embargo, por la reacción de Luna, parecía que ella ya estaba bastante familiarizada con este tipo de sitios.
Así que mi curiosidad creció demasiado, y decidí preguntar si Luna solía venir a este tipo de lugares.
Luna, sonrojada, me respondió: —No suelo venir con frecuencia, solo he venido un par de veces con tu cuña