Capitulo412
En un principio, tenía los ojos cerrados, pero al intentar tomar las cosas de una manera diferente, se me complicaba demasiado el asunto. Así que decidí abrirlos nuevamente, y entonces fue cuando semejante escenita.

—¡Pff!— casi que se me cae las babas de la boca.

Viviana, con una expresión aparentemente inocente, preguntó:

—¿Qué ocurre? ¿Acaso hay algo malo con esta postura mía?

En mi mente pensé: ¿De verdad no sabes si tu postura tiene algo de malo? ¡Eres una auténtica y verdadera hechicera!

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