Mi cuñada, claramente sorprendida, me preguntó:
—¿Qué te dijo mi hermana?
Le conté de forma resumida lo que había sucedido hace unos momentos.
Después de escucharme, soltó un repentino suspiro y comentó con un tono deexasperación:
—Alicia está loca. ¿Qué pretende con todo esto? Óscar, menos mal que no dijiste nada comprometedor. En el futuro, si vuelve a llamarte, simplemente no contestes.
Respondí con tranquilidad:
—Entendido, cuñada. Por cierto, ¿qué piensas hacer respecto a Raúl?
Mi cuñada gu