Por supuesto que lo decían.
Los buitres de la sociedad, dando vueltas, observando cómo reaccionaba la futura suegra distanciada ante el casi asesinato de su futura nuera.
Si no decía nada, parecería culpable, sospechosa, como si tuviera algo que ocultar.
Pero si aparecía en el penthouse de Rafael