PUNTO DE VISTA DE RAFAEL
La enfermera sacó a Lucía de la habitación y la vi irse, mi hija mirando por encima del hombro una última vez antes de que la puerta se cerrara, y luego solo quedamos Teresa y yo, y el pitido constante de las máquinas que me mantenían con vida.
Ella se quedó de pie torpemente junto a la cama, con los brazos cruzados sobre sí misma como si intentara mantenerse entera, mirando a todas partes menos a mí.
—Teresa, espera. Por favor.
Dejó de moverse hacia la puerta y se giró