Punto de vista de Rafael
Revisé mi reloj por tercera vez en otros tantos minutos. Ocho y dos.
Estaba atrasada.
Dos minutos no era técnicamente tarde según la mayoría de estándares, pero le había dicho ocho en punto. Y si Teresa Morales pensaba que podía empezar su primer día faltando al respeto a mi tiempo, le esperaba otra cosa.
Había estado esperando esto. Todo el fin de semana, había planeado exactamente cómo sería su primer día. Las tareas imposibles. Los recados degradantes. El desmantelam