—Lo he escuchado...
—Les deseo felicidad a los dos...
Carmen estaba al borde del colapso, pero se contuvo las lágrimas que amenazaban con salir de sus ojos. A fin de cuentas, ella era la líder de las Cuatro Bellezas de Ciudad Baja y también la señorita de la familia López. Tenía su propio orgullo y dignidad.
Con su orgullo, incluso si perdía frente a Lucía, no podía mostrar su vulnerabilidad delante de ella. En cuanto a Christian, los asuntos del corazón no se pueden forzar. Ahora que Christian