En ese momento, se escucharon unos pasos rápidos y urgentes, y Luciano entró apresuradamente desde afuera.
—¡Presento mis respetos, Nepomuceno!
—Los miembros del Grupo Dragón de Guerra de la región este ya han llegado —informó Luciano con respeto.
Los miembros del Grupo Dragón de Guerra de la región este habían venido de lejos esta vez, así que eran considerados invitados.
Nepomuceno, atento a las formalidades, había organizado que él y Adán fueran a recibirlos afuera.
Ahora que habían llegado,