Su personalidad siempre fue valiente en el amor y el odio, no tenía nada que ocultarle a su abuelo, así que decidió compartir sus verdaderos pensamientos.
—Así es—dijo. Aunque el señor Castro ya sospechaba de los sentimientos de su nieta, escucharla admitirlo con sus propias palabras aún lo sorprendió un poco.
—Abuelo, supongo que no te opondrías a que esté con Christian, ¿verdad?— preguntó Lucía preocupada.
Ella sabía que Christian era huérfano y no tenía ningún linaje destacado. La razón funda