Al ver esta escena, los ojos de Francisca parpadearon un poco, como si entendiera algo, y una sonrisa apareció en la comisura de su boca.
—Christian, tengo algunas preguntas que hacerle. ¿Está dispuesto a responder?
Francisca preguntó con cierta ambigüedad.
—¿Qué pasa?
—No dude en preguntar lo que quiera.
Christian sonrió.
—Parece que ya no eres joven. ¿Tienes novia ahora mismo?
Francisca miró profundamente y preguntó con significado oculto.
Los pensamientos entre madre e hija se comunican entre