—Christian, ahora sabes por qué nuestra familia Castro aceptó este matrimonio— dijo Lucía, incapaz de contener la tristeza y la opresión en su corazón, mientras dos lágrimas brillantes escapaban de sus ojos.
—Así que te obligaron a hacerlo mediante la fuerza —el rostro de Christian se volvió inmediatamente frío. Antes, estaba confundido por la aceptación de Lucía de casarse con Domingo, dada la enemistad entre la familia Castro y la familia Ortiz. Ahora, finalmente entendió que la familia Ortiz