Amanda escuchó esas palabras y su cerebro retumbó como si le hubieran lanzado un dardo, inyectándole perplejidad en todo el cuerpo. .
Su mente quedó en blanco, sus oídos zumbaban, no podía escuchar lo que William decía después.
La mano que sostenía el celular temblaba, quería negar lo que escuchaba.
—Aquel día, en el barco, quien te violó fue Jorge …
—Jorge … ¿Cómo pudo haber sido Jorge?
—¡Estás mintiendo, me estás engañando! ¿Quieres sembrar discordia entre nosotros, vengarte de Jorge, ¿verdad?