En ese momento, sonó el teléfono de la oficina, otra vez era para convocar una reunión.
En todo el grupo, cualquier pequeño asunto requería una reunión, era la intención del vicepresidente. Su justificación era que, dado que Amanda era la esposa del presidente, todos los asuntos, grandes o pequeños, debían ser decididos por ella personalmente, pero discutidos en grupo.
Ahora era un momento crítico, todos estaban esperando en sus puestos, por lo que Amanda no podía descansar en secreto.
Amanda le